Porque este mundo esta lleno de colores diversos que lo hacen bellisimo, aunque a veces lo olvidamos... Quiero recordarnos a todos que los colores estan ahi - A mis amigos, los colores de mi vida.

Friday, 30 March 2007

JC

Parece increíble la cantidad de años que hace que somos amigos… quién nos lo iba a decir cuando nos conocimos, eh? Entre agendas realmente apretadas, encontrábamos siempre tiempo para unas risas en grupo, o para escaparnos un rato de la biblioteca y rehacer el mundo en la cafetería. Con el paso de los años y las circunstancias hemos puesto kilómetros entre nosotros, aunque hayas ido viviendo en los lugares que yo he vivido. Recuerdo con cariño el tiempo en que estabas en París y yo en Luxemburgo y nos veíamos los fines de semana, cuando creías que Luxemburgo era un país donde siempre había sol y nos contábamos nuestras historias con las vacas como únicos testigos. Ahora nos vemos muy poquito, pero estás siempre muy cercano a mí, con un lugar privilegiado en mi corazón. Me asombra pensar cómo he sido testigo de tu vida y su evolución, cuando decías que nunca habías estado enamorado, cuando la conociste y sabía que te gustaba aunque lo negaras :-), cuando empezasteis a salir, os casasteis, tuvisteis la niña más linda del mundo… me gusta ser testigo de vuestras vidas, compartirlas con vosotros, aunque tenga que ser un poco de lejos. Releo este párrafo y sé que no es digno de lo que eres para mí. Ese amigo tan grande al que no puedo hacer justicia con unas cuántas palabras. Gracias.

Thursday, 29 March 2007

M, L, J

Estaba pensando que fue el querer aprender inglés lo que nos unió a nosotros cuatro. Y fue el querer aprender inglés lo que me trajo a esta tierra que hoy me separa de vosotros.

Me doy cuenta de que casi nunca nos vemos ya. Una (o dos si tenemos mucha suerte) vez al año. ¿Dónde quedaron aquellos días en que éramos estudiantes? ¿Todas aquellas noches en que nos parábamos en la misma esquina a charlar? Cualquier tema era bueno… ¿cuántas horas habremos pasado charlando? Dicen ‘if walls could talk…’ Si las paredes pudieran hablar contarían la historia del nacimiento de nuestra amistad …Cómo me gustaría estar más cerquita y tomar un café, o un bocadillo de caballa ;-)

A

Nos llevamos de maravilla, quizá porque seamos tan parecidas en tantas cosas… Pasionales, cariñosas, alegres, abiertas. Nos gusta disfrutar de la vida, la gente, reír, conversar. Inconformistas, soñadoras. Me alegra tanto haberte conocido… - aunque nos hayas ‘abandonado’ :-) - Te echo de menos, peque. Gracias por tu amistad. Vuelve pronto.

Ag

Hace ya trece (13?) años que nos conocemos. ¡Ay amigo mío! ¡Hemos vivido tantas cosas! Descubrimos tantas cosas juntos... Hoy seguimos siendo amigos, aunque a penas nos vemos – ¡vaya con la geografía!- Y a veces miramos atrás con nostalgia, recordando como todo era más fácil entonces, más bello, más ingenuo, más intenso. Sigo admirando tu integridad, tu rectitud, tu gran corazón, la belleza de tu persona. No te quiero perder nunca como amigo.

Is

También quería dedicarte un rinconcito a ti en mi blog. Entre los amigos que guardo en el corazón, tú eres un amigo especial, porque entraste en mi corazón por otra vía, de improviso. Entraste en mi vida cuando menos te esperaba y de un modo inusual. Lleno de casualidades.

Tú dudabas sobre cuál era tu camino. Me pedías consejo y yo no podía darte más consejo que que escucharas a tu corazón, porque sabía que si te decía algo más, no podría de ningún modo haber sido imparcial. Sabía en el fondo que te irías. Me hubiera gustado tenerte cerca, pero sabía que tu lugar no estaba aquí y tuve que dejarte volar. Siempre he querido lo mejor para ti. Cuando nos dijimos adiós las lágrimas resbalaron por mis mejillas, pero enseguida vi ese adiós como el comienzo de algo nuevo. Recuerdo con cariño lo que compartimos, lo guardo en un rinconcito de mi corazón. Si te pienso, lo hago con ternura, deseándote lo mejor, para ti siempre lo mejor. Mereces mucho la pena.

Im

Eres un arco iris. Una dulzura. Me haces sentir calor dentro siempre que te veo, ganas de abrazarte fuerte. Me impones ternura. Me haces feliz con tu amistad. Gracias amigo mío, querido amigo mío.

C

You are one of my 2 touchstones in London; the ones that give me an anchor in this island. The ones that make me feel at home. In you I find an island inside my island. I think we connect so much with each other because we are not scared of connecting with ourselves, because we try, even if sometimes we don’t succeed. I love the way you question the world, you question yourself. The way you are consequent with your beliefs and your choices. We go through ups and downs, as human beings in our own and inside our relationship, but here we are still, adapting to the external world, to our internal world, to each other. Thanks for being.

E

Qué puedo decir de ti. Eres lo más cercano a la familia que tengo fuera de ella. No le puedo estar lo suficientemente agradecida a la vida por haberte encontrado. Por haber compartido todo lo que hemos compartido, los años que vivimos cerca, y los que nos han llevado a tener que coger un avión para vernos. Te hablo como si hablara conmigo misma. Y a la vez es alguien muy distinta quien me responde. Tú. Siempre me sorprendes con tu punto de vista, distinto al mío. Me das otra perspectiva. Somos muy distintas y nos entendemos de maravilla. Nos aceptamos en la similitud y en la diferencia. Hemos aprendido a no juzgarnos. A ser quien somos con la otra. Gracias, gracias, gracias por ser quien eres, gracias por compartirlo conmigo. Queridísima amiga mía, mil veces gracias. Te quiero.

S

Esta semana me han llegado un par de correos tuyos, desde la otra punta del mundo. Te imagino en Pekín, rodeada de alumnos asiáticos que te persiguen, que te admiran en secreto, como una linda Blancanieves llegada de Europa. Me cuentas tus aventuras. Debe ser casi como aterrizar en otro planeta. Todo tan diferente, las más pequeñas cosas, que son las que al final nos hacen sentirnos en casa o como un extraño. Ese pequeño matiz, esa reacción diferente ante la misma situación cotidiana, que dábamos por verdad universal. Has tenido mucho coraje, amiga mía, en lanzarte así a esta gran aventura. Desde aquí te echo de menos. Nos hablábamos, y parece que te esté escribiendo un correo hoy, como si hubiésemos estado cenando juntas anoche, al lado del río. Como si nos hubiésemos estado contando toda clase de peripecias, nuestras y de las que nos rodean, de frustraciones y sueños. Te echo de menos, desde esta orilla del mundo. Echo de menos nuestras conversaciones, las profundas y las banales. Nuestras similitudes y nuestras diferencias. Irnos a bailar hasta que nos revienten los pies. Pero me siento feliz porque aun estando tan lejos, aun te siento cerca.

J.A.

¡Qué extraña amistad tenemos tú y yo! Nunca pensé que llegaríamos a ser amigos. Nos hemos conocido durante mucho tiempo sin llegar a conocernos realmente. He pasado por muchas fases; me has inspirado muchas cosas diferentes. Sí, es increíble, mirando atrás, ver cuánto ha evolucionado esta historia, al menos en mí. Es curioso que cuando estaba en su punto más bajo, el azar quiso que ‘tuviera’ que conocerte un poco más. Después de tanto oírte hablar, por primera vez oírte hablar de ti mismo, de tus cosas, de quién eres. Y me sorprendiste. Me gustó lo que vi. Me sentí muy cercana a ti. Pero una vez más: ¡qué curiosa es la vida! Que lo mismo que me acercó a ti, me alejaba de ti también.

Nuestra relación es compleja. Por mezclarse distintas circunstancias. Y he temido en ciertos momentos a dónde nos podía llevar. Pero luego me he sentido segura siempre. Segura contigo, en medio del peligro.

Tenemos una amistad llena de contradicciones; lo que nos acerca nos aleja, nos damos seguridad cayendo juntos en el peligro… Somos tan similares y a la vez tan opuestos. Nuestra amistad es indefinible. Me di cuenta hace algún tiempo, y no pretendo definirla. Simplemente la disfruto.
Este es mi blog optimista, en el que no quería escribir nada triste, ni demasiado melancólico. No era un blog para mis poesías ni mis scripts. Simplemente un blog para escribir algún pensamiento positivo. Y es curioso, porque pienso mucho, soy positiva por naturaleza y me gusta escribir. Pero no he dedicado mucho tiempo a este blog.
Hoy, de repente, mientras viajaba en el tren, de vuelta a casa, he pensado que me apetecía dedicar unas líneas a un amigo. Un amigo al que echo mucho de menos. Quizá este blog al fin y al cabo no sea un blog dedicado al optimismo y la alegría, como yo pretendía cuando lo creé. Quizá acabe siendo más bien un blog dedicado a mis amigos, que me hacen la vida mucho más alegre y hermosa, al fin y al cabo.
Como decía antes, echo de menos a un amigo. Mucho. He dejado de verle, por circunstancias de la vida – absurdas y comprensibles a la vez-, circunstancias que uno tiene que entender por respeto a esa amistad que nos ha unido. Pero sigo echándole de menos, las conversaciones que teníamos tantos domingos en almuerzos seguidos de un paseo, las risas que nos echábamos, lo que compartíamos. Me falta su alegría, su sentido del humor. Me falta la perspectiva que me daba, sin él saberlo, cuando yo iba perdiendo un poco el contacto con la realidad. Con mi realidad. Con quien yo soy realmente, en contraposición a lo que me pasa. Me hacía replantearme el por qué hago ciertas cosas, cuestionarme ciertas elecciones, que antes me parecían obvias.
No hay relaciones perfectas, y no pretenderé que nuestra amistad lo era. Pero era muy valiosa para mí.
Por ti, amigo, lloré a mares todo un día, cuando creía que mis ojos estaban secos. Y hasta saliendo de mi vida contra mi voluntad, aun tengo algo (eso) que agradecerte.