Este es mi blog optimista, en el que no quería escribir nada triste, ni demasiado melancólico. No era un blog para mis poesías ni mis scripts. Simplemente un blog para escribir algún pensamiento positivo. Y es curioso, porque pienso mucho, soy positiva por naturaleza y me gusta escribir. Pero no he dedicado mucho tiempo a este blog.
Hoy, de repente, mientras viajaba en el tren, de vuelta a casa, he pensado que me apetecía dedicar unas líneas a un amigo. Un amigo al que echo mucho de menos. Quizá este blog al fin y al cabo no sea un blog dedicado al optimismo y la alegría, como yo pretendía cuando lo creé. Quizá acabe siendo más bien un blog dedicado a mis amigos, que me hacen la vida mucho más alegre y hermosa, al fin y al cabo.
Como decía antes, echo de menos a un amigo. Mucho. He dejado de verle, por circunstancias de la vida – absurdas y comprensibles a la vez-, circunstancias que uno tiene que entender por respeto a esa amistad que nos ha unido. Pero sigo echándole de menos, las conversaciones que teníamos tantos domingos en almuerzos seguidos de un paseo, las risas que nos echábamos, lo que compartíamos. Me falta su alegría, su sentido del humor. Me falta la perspectiva que me daba, sin él saberlo, cuando yo iba perdiendo un poco el contacto con la realidad. Con mi realidad. Con quien yo soy realmente, en contraposición a lo que me pasa. Me hacía replantearme el por qué hago ciertas cosas, cuestionarme ciertas elecciones, que antes me parecían obvias.
No hay relaciones perfectas, y no pretenderé que nuestra amistad lo era. Pero era muy valiosa para mí.
Por ti, amigo, lloré a mares todo un día, cuando creía que mis ojos estaban secos. Y hasta saliendo de mi vida contra mi voluntad, aun tengo algo (eso) que agradecerte.
Porque este mundo esta lleno de colores diversos que lo hacen bellisimo, aunque a veces lo olvidamos... Quiero recordarnos a todos que los colores estan ahi - A mis amigos, los colores de mi vida.
Thursday, 29 March 2007
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment